Solcito lindo

Podría decirse que me gustan los atardeceres porque son coloridos. Llana y sencillamente. Pero no. La realidad es que me gustan los atardeceres porque me traen cierta nostalgia. No estoy segura por qué. Tal vez sea porque su hermosura y esplendor dure unos pocos minutos. Sin lugar a duda, lo que más me gusta es el punto cúlmine del apogeo del atardecer: el momento exacto donde la noche se posiciona por un lado para salir, con toda su oscuridad y magnificencia, y del lado opuesto se divisan los últimos y potentes colores creados por el Sol y sus rayos finales... (espero haber disimulado poéticamente mi ignorancia hacia no saber de qué punto cardinal sale el Sol, y por cuál se pone)
Es curioso; sólo noto la hermosura de la puesta de la estrella que mantiene la vida en el planeta Tierra, y de todos los bellos colores que la acompañan, cuando me siento feliz. Sin embargo, trae a mi mente esa suerte de melancolía. Con razón soy una incomprendida.

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